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Aunque mi ordenador es un Macbook de Apple -y siempre lo será, que para fanboy, un servidor- mi smartphone trabaja con Android. Ya llevo tres teléfonos y estoy encantado con el sistema operativo de google. Ninguna queja con él, es más, si en algún momento acabo comprando un tablet, no tendré ninguna duda en comprarme alguno con Android, y lo más importante, de la casa Samsung. Creo que hacen unos tablets geniales, y que valen su peso en oro. Mi experiencia con un Sony Ericsson Xperia  Neo

Aún así, hoy os quiero hablar de mi experiencia con el Sony Ericsson Xperia Neo. Y no os va a gustar, ya que ha sido nefasta. Quizás debería utilizar una palabra peor.  Estoy esperando como un niño, de esos que en nochebuena no duermen pensando en los regalos, que se me acabe la permanencia y buscar un terminal mucho mejor.

Antes de explicar mi mala pata con este gadget, quiero confesar una cosa. Cometí el grave error de no creerme las redes sociales. Cuando me miré los diferentes teléfonos a los que, por puntos, tenía opción, fui preguntando en mi twitter (@eduardlleida). Con el Sony Ericsson Xperia Neo, a diferencia de muchos otros, me llegaron críticas muy negativas, con gente que me explicaba justo lo que me pasó tiempo después.

Pero yo estaba ciego. Sólo veía la barbaridad de megapíxeles de la cámara, la gran pantalla que tenía, la salida HDMI… me deslumbró y eso me llevó a la desgracia más absoluta. Mi anterior terminal, un HTC Hero había funcionado perfectamente hasta que un día dejó de funcionar correctamente, y en la tienda me soltaron el típico rollo de la obsolescencia programada: “cuesta más repararlo, que comprar uno nuevo”. Mi prioridad era un HTC, ya que estaba encantado, pero se cruzó mi Sony Ericsson Xperia Neo.

Cuando llegó a mi casa yo era un auténtico festival. Me moría de ganas de probarlo y de verlo funcionar. Y durante la primera semana, fue una delicia. Hasta que un buen día, dejó de funcionar la pantalla táctil…cuando recibía llamadas!  para más colmo, la agenda se colgaba a cada segundo, los sms no se enviaban y lo peor, se reiniciaba solo! Esto último es especialmente problemático cuando has puesto una alarma, es medianoche, tu estás dormido y de golpe se reinicia, con una alarma sin conectar. Era un auténtico desastre.

Orange me trató muy bien, y me cambió el terminal. Pero con este, volvió a pasar lo mismo. Hablé con gente entendida y me explicó que por desgracia esto me pasaba porque Sony y Android no acaban de compaginarse muy bien (Ay Steve Jobs, baja a la tierra y mira como tenías razón!) Encima, me explicaban, al tener un volumen de números y mails en mi agenda bastante considerable, conseguía colapsar la memoria de mi teléfono. Y eso me iba a pasar con todos los Sony-Ericsson Xperia Neo que pidiera…

Yo no podía comprarme otro. No soy rico. Y me recomendaron que no introdujera en mi memoria mails, sólo números de teléfono. Aún así, cada mes debo reintroducir los valores de fábrica, para que todo funcione más o menos bien.

No hay día que no se me cuelgue Facebook, Twitter, la cámara fotográfica. O tampoco hay día que la agenda no me tarde de 5 a 10 segundos en funcionar correctamente. Nunca os compréis un smartphone con Sony-Ericsson, yo será la última vez que lo haga. HTC y Samsung, vosotros sois  el camino con Android.

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